Es para mi un verdadero PLACER dirigirme a ustedes en esta noche, plena de orgullo, de trabajo bien hecho, de satisfacción por el nacimiento de un nuevo hijo.
Contarles la historia de este libro, desde el lugar de un observador PRIVILEGIADO, me compete. Pero antes de hacerlo tendría que hablar de la autora, de la Dra. Julia Harfin...de la amiga, de la madre, de la maestra
Muchas veces a lo largo de nuestras vidas, hemos tenido profesores, que nos transmitieron conocimientos, nos mostraron sus aciertos, pero nunca sus errores.Que difícil se nos hace desarrollarnos, en la practica profesional a partir de esas recetas MAGICAS, ajenas a nuestra realidad, que nos prometen alcanzar el éxito sin el mas mínimo margen de error, que nos encasillan sin ver mas allá de nuestras limitaciones, perdiendo el sentido común.
Quiero hablarles de alguien que para mi no fue uno de esos profesores, sino una maestra. Mi MAESTRA, quien supo abrirse y enseñar sus aciertos y también sus errores, sintetizando teoría y práctica en su clínica.
Es difícil resumir en pocas líneas, una
vida de estudio, de vocación, de entrega, y por sobre todas las
cosas, de hacer ESCUELA. Pero creo firmemente que la Dra. Harfin es el
referente perfecto de lo que significa hacer escuela, en todos los aspectos
de su vida. Desde sus comienzos llenos de dificultades y vicisitudes, fue
maestra, educo a 3 maravillosas hijas; con su propio esfuerzo y perseverancia
se recibió de Odontóloga; y siguió estudiando hasta
obtener el Doctorado con honores. Estudio profundamente fisiología,
histología, periodoncia, Ortodoncia y tantas otras cosas en medio
de cada una de estas, que sólo ella pudo haber hecho, sin olvidarse
de
agradecer a quienes en su camino le tendieron alguna
vez una mano, una ayuda, retribuyéndolo con creces, rompiendo miles
de obstáculos, miles de barreras, empezando con la primera de ellas...SER
MUJER.
Y la historia de esta mujer, dista mucho de ser corta,
trasciende fronteras, llega hasta lugares recónditos y aislados
para la Odontología
latinoamericana, como Cracovia, por nombrar alguno de
los tantos ejemplos. Pero primero hablemos de casa, de los cursos
impartidos, de los nombramientos obtenidos, de todo lo construido, siempre
dando todo, lo bueno y lo que no salio tan bien, con la firme convicción
de que haciendo las cosas dando lo mejor de sí, se aprende, se enseña,
se educa, y trascendiendo las fronteras se hace escuela
Viene a mi mente alguna frase que ella siempre dice en
relación a la dedicación al estudio de los alumnos. Siempre
se pregunta, cuantas horas tendrían que estudiar, si ella a su edad
y con la experiencia que tiene, estudia un promedio de 5 o 6 horas por
semana. Una vez le pregunte cómo lo hacia, cómo podía,
cómo estiraba con creces las 24 horas del día, y me contesto,
en su manera muy particular..HACIÉNDOLO, porque cuando uno cree
en algo y tiene la certeza de ello, todo se puede, todo se logra, todo
se hace
cuando hay un ideal, cuando hay una ética, cuando
hay una..MISTICA.
Termino interesante ya que implica en todas sus traducciones y versiones, A QUIEN VE MAS ALLA DE LAS COSAS QUE SE VEN, que eleva su espíritu en función de una vocación de servicio. Si a eso le añadimos sabiduría, cierra el círculo MÍSTICO por completo.
Hemos recorrido un largo y sinuoso camino, pleno de vida
gracias a su ejemplo, su capacidad, su tenacidad y constancia. Muy pocas
personas como ella tienen esa MISTICA, y muchos afortunados como yo, algunos
presentes
hoy, pudimos nutrirnos, vivirla y sentirla desde lo mas
profundo del alma, donde radica esa fortaleza y todo ese tesón que
nos transmite, que es el espejo inmaculado en el cual yo he podido verme
y decirme a mi mismo: "que suerte he tenido de estar en el lugar y momento
preciso".
Pero ese don se alimenta, se lucha por defenderlo día a día y por sobre todas las cosas se comparte y se protege, haciendo de esa persona un referente, un líder, una protectora, en fin.una MISTICA.
Para ella no hay limitaciones ni obstáculos, como dije anteriormente, trasciende fronteras, pero siempre enseñando, aportando, uniendo países y colegas, rompiendo barreras. ¿Por qué digo esto? Quien les habla, desde hace 18 años que soy un testigo privilegiado y vivo ejemplo de ello.
Este nuevo libro, es la prueba de todo lo anteriormente dicho. Su aporte mas valioso es justamente la integración de varias especialidades desde la perspectiva Ortodóncica, aportes valiosísimos que seguro nos hacen mejores profesionales, ampliando nuestros horizontes, para brindar una mejor atención y calidad a nuestros pacientes.
Por ultimo y para no hacer esto, mas extenso todavía,
quiero darle las gracias a usted, públicamente por tanto, por todo
lo compartido y aprendido por los códigos respetados, por nuestras
conversaciones, por su deferencia y confianza, por su pasión en
todo lo que hace, por la crítica constructiva, por la autocrítica,
por los que la admiran y por los que la critican, no importa, siga adelante,
porque siempre poniendo en la balanza, gana mas el que crea y aporta, que
el que no hace, no muestra, no arriesga. Sobre todo en este mundo que nos
toca vivir, donde la lucha del hombre contra el hombre no tiene límites
en restar, en vez de sumar... No cambie, porque si algo
aprendí de usted es que nadie tiene la verdad
absoluta, que compartiendo se puede uno acercar a esa verdad, como en muchas
de nuestras conversaciones, si hasta hemos hablado de un mismo Dios, aunque
con diferentes matices...no hay limites cuando se suma, HACIENDO.
Buscando una frase de esas que se que le gustan, encontré una que creo que a usted la representa y en la que coincido plenamente:
Dice TOLSTOI:
"PINTA TU ALDEA Y PINTARAS EL MUNDO."
Por ello, Dra. Harfin, siga pintando... pinte todo, utilice
todos los pinceles posibles, incluyéndome, pero siga pintando, quien
sabe, si
aportando mas colores, más allá del horizonte,
se pueda ver el final del Arco iris...
Felicitaciones por este nuevo desafío Dra.Julia
Harfin. En hora buena, MAMÁ
ARGENTINA.
MUCHAS GRACIAS.